Interiorismo

Ignacia Guest House

Espejo del México contemporáneo La colonia Roma es sin duda una de las más emblemáticas en la Ciudad de México. Casonas de época y estrechas calles con parques arbolados han mutado para convivir con modernos edificios, avenidas transitadas y un sinfín de negocios, como centros de entretenimiento, restaurantes, bares, galerías y demás. La gentrificación ha hecho lo suyo. Después de...

Espejo del México contemporáneo

La colonia Roma es sin duda una de las más emblemáticas en la Ciudad de México. Casonas de época y estrechas calles con parques arbolados han mutado para convivir con modernos edificios, avenidas transitadas y un sinfín de negocios, como centros de entretenimiento, restaurantes, bares, galerías y demás.

La gentrificación ha hecho lo suyo. Después de tres sismos que afectaron dramáticamente la estructura de gran cantidad de edificaciones, la población mutó: de ser en su mayoría familias y personas mayores, a jóvenes tanto nacionales como extranjeros, locales y turistas que, además de habitar o visitar la colonia, la utilizan como punto de encuentro e incluso como lugar de trabajo. Al caminar por sus calles comprendemos el sentido cosmopolita de la metrópoli.

Foto: Jaime Navarro

Ignacia Guest House se encuentra en la calle Jalapa. Si bien desde que se edificó en 1913 a manera de villa fue habitada por diversas familias, la señora Ignacia destaca en su historia: originaria del estado de Guerrero, en 1929 encontró allí trabajo y hospedaje como ama de llaves, hasta fallecer en el año 2000.

Ignacia entregó su vida a la administración, cuidado y mejora de esta casona neoclásica, convirtiéndola en su hogar, en parte de ella misma, sin importar con quién más la compartiera. Después de 71 años de residir en la morada, el legado de este mítico personaje sirvió de inspiración al fundar Ignacia Guest House, nombrada así con objeto de preservar su memoria.

El proyecto, desarrollado por Factor Eficiencia y A-G, conservó el edificio histórico. En torno al jardín, compuesto por especies endémicas del sur de México, se hizo una ampliación para crear un espacio central de convivencia y descanso: terrazas privadas, bar y un patio con espejo de agua. Es un oasis en medio de la ciudad, donde aún se conservan los naranjos que Ignacia sembró y de cuyos frutos hacía mermelada. Es este patio la transición ideal entre la casa histórica y la secuencia de recámaras, una propuesta contemporánea que ahora ocupa el lugar donde Ignacia vivía.

Son cuatro cuartos y una suite las opciones a elegir para hospedarse en este encantador hotel. El diseño interior da personalidad y genera un diálogo entre ellas por medio de paletas monocromáticas. Diseño contemporáneo, clásicos del siglo XX y artesanías mexicanas son el común denominador en cada rincón.

El edificio se delimita en su interior para configurar un discurso armónico mediante formas geométricas de vidrio y metal. Las habitaciones llevan el nombre del color que en ellas domina (Azul, Verde, Rosa y Amarilla). No solo cuentan con terraza y sala de estar, también con vista a la calle Jalapa, coronada por una hermosa jacaranda que durante la primavera se llena de pequeñas flores moradas, algo tradicional de la Ciudad de México.

En el edificio histórico todos los espacios se comunican a través de un corredor en tono neutro: recibidor, recepción, comedor, biblioteca, cocina y la habitación Negra o master suite. Los usos se reasignaron respetando la planta original, a la vez que se restauraron molduras, yesería y otros acabados, y se conservaron detalles originales como puertas, herrería y duela de madera.

El comedor para diez personas es un espacio ideal de convivencia y descanso; junto con la cocina, es tal vez de las áreas más sobrias del inmueble. La cocina tiene múltiples referencias al barro bruñido y a la terracota tradicional. Otro interesante espacio es la biblioteca, donde podemos encontrar valiosas publicaciones sobre arquitectura nacional y extranjera en una atmósfera acogedora.

El mobiliario interior incluye piezas de diseñadores como Eileen Grey, Eero Saarinen, Serge Mouille, Sean Dix y James Tan, además de firmas como A-G, Bo Concept, PECA y Jonathan Adler. También destacan otras provenientes de San Agustín Oapan, Guerrero, desarrolladas por el maestro alfarero José Cervantes.

Ignacia Guest House rinde digno homenaje a quien le dio nombre, es un hotel cálido y sumamente atractivo. Representa al México moderno: una combinación equilibrada entre lo clásico y lo contemporáneo, lo nacional y lo extranjero, plena de elementos que le dan una identidad propia.

Lee este artículo en la edición 45 de México Design.

 

Texto: Israel Vázquez

Imágenes: ©Jaime Navarro y Diego Padilla

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