Arte

Después del paisaje. Abstracción en la colección MACG

Muchas personas dedican gran parte de su tiempo a contemplar la naturaleza. Trabajan ocho horas diarias, cuarenta horas semanales, ciento sesenta horas mensuales, alrededor de mil novecientas veinte horas anuales, para tomar unas vacaciones e irse a la playa. Invierten días enteros de su vida para costearse unos días frente al mar. A contemplar el mar, dicen. A no hacer...

Muchas personas dedican gran parte de su tiempo a contemplar la naturaleza. Trabajan ocho horas diarias, cuarenta horas semanales, ciento sesenta horas mensuales, alrededor de mil novecientas veinte horas anuales, para tomar unas vacaciones e irse a la playa. Invierten días enteros de su vida para costearse unos días frente al mar. A contemplar el mar, dicen. A no hacer nada más que contemplar. ¿Realmente conocemos el significado de esa palabra? ¿Somos conscientes de lo que significa o la utilizamos como sinónimo de mirar o de no hacer nada? ¿Contemplamos el mar de la misma manera que lo hacemos al ver el screen saver de la computadora? No entiendo a quienes creen que la contemplación es exclusiva para el mar, las montañas. “Me encanta contemplar la naturaleza”, dicen, cuando la naturaleza son ellos mismos, somos nosotros.

Paisaje, del francés pays, significa campo, país. Comprende la vista de un territorio desde un punto específico.

Hay una especial gracia en aquellos artistas que decidieron que su vida se resumiría en despertar todos los días, salir de sus casas y observar. Ojo, que ahora uso la palabra observar, no ver, ni mirar. Observar es adquirir una implicación determinante sobre las cosas. Hacer que las cosas cambien, forzarlas a que cambien, a diferencia de la mirada blanda y pasiva. Si el arte encontró en el paisajismo un tema importante, es esa su razón: lograr que un puñado de artistas dedicaran su vida a la observación, a la contemplación y que nos enseñaran que la naturaleza no está en el mar, ni en las montañas. Que la mirada se puede subvertir y podemos ver las cosas de otra manera. Que nosotros podemos ser, también, observadores.

Abstracción (del latín abstrahere, que significa alejar, sustraer, separar) es una operación mental destinada a aislar conceptualmente una propiedad o función concreta de un objeto.

Gunther Gerzso, Wolfgang Paalen, Luis Nishizawa, Kishio Murata y Mathias Goeritz son solo algunos de los que exploraron el paisaje como medio de abstracción. La coincidencia temporal y motivos estéticos funcionan como ejes conceptuales de esta muestra. Olvidémonos de ver y aprendamos a observar con ella.

 

Lee este artículo en la edición 45 de México DESIGN.

 

Texto: Roberto Cárdenas

Fotos: cortesía del ©Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO)

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