Arte

Ricardo Pinto Gollas

Habitar la pieza La distancia –la experiencia de la distancia– ha delineado un lenguaje estético muy particular en la obra de Ricardo Pinto Gollas. La distancia, la historia y la luz. Su atención se centra sobre todo en el proceso que sigue, más que en el hallazgo. Lo sorprendente es aquello que va pasando cuando no se busca, aquello que...

Habitar la pieza

La distancia –la experiencia de la distancia– ha delineado un lenguaje estético muy particular en la obra de Ricardo Pinto Gollas. La distancia, la historia y la luz. Su atención se centra sobre todo en el proceso que sigue, más que en el hallazgo. Lo sorprendente es aquello que va pasando cuando no se busca, aquello que se encuentra en el ejercicio de los materiales, sus combinaciones, sus contrastes.

La abstracción para Ricardo –que nació en la Ciudad de México, estudió en Guadalajara y hoy vive en Oaxaca– es no solo un recurso y mucho menos una tendencia. Su quehacer requiere profundizar cada aspecto: las ideas, las tintas, los materiales que evocan nuevas ideas. Un trabajo bidimensional que en sus ritmos, sus texturas y sus plastas nos intriga y nos devuelve a la pregunta sobre el origen, cada vez planteada con mayor sentido de la verticalidad: ¿qué tanto no se ha dicho ni se deja de decir de esta pintura que no agota sus interpretaciones sino que acentúa en ellas su carácter de diferente?

Inscrito en la actualidad posmoderna por su capacidad de plantear al proceso como el resultado mismo de la obra, de establecer una distancia crítica y absorberla y finalmente enmarcarla como una propuesta, en la vanguardia alemana del siglo XX Ricardo Pinto encuentra voces –Sigmar Polke, Gerhard Richter, Anselm Kiefer– con las cuales dialogar a través de su experimentación constante.

Serigrafías, acrílicos, gráfica…  alrededor de 25 exposiciones individuales en México, Estados Unidos y Canadá. Para Ricardo el medio es solo un pretexto para habitar la pieza, señala al recordar que el ineludible mundo mercantil donde muchas veces se valora a la pintura es volátil, extraño y caprichoso. Lo importante es sumergirse en la pieza actual, crear series a partir de exploraciones que intensifiquen la existencia. Detrás de cada cuadro, o a plena vista: el juego.

Entrevista: Carlos Vicente Castro

Imágenes: ©Ricardo Pinto Gollas

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *