Interiorismo

Fernanda Canales

Imaginación in situ Hay personas que tienen sensibilidad y habilidades especiales en ciertas áreas, aunque no sean conscientes de ello en su momento. “Desde que tengo memoria, pasaba mis días imaginando casas y lugares fantásticos para vivir”, recuerda Fernanda Canales, hoy en día un referente que preserva nuestra riqueza arquitectónica por medio de su curaduría y que, al mismo tiempo,...

Imaginación in situ

Hay personas que tienen sensibilidad y habilidades especiales en ciertas áreas, aunque no sean conscientes de ello en su momento. “Desde que tengo memoria, pasaba mis días imaginando casas y lugares fantásticos para vivir”, recuerda Fernanda Canales, hoy en día un referente que preserva nuestra riqueza arquitectónica por medio de su curaduría y que, al mismo tiempo, aporta su ideología a través de su obra.

Salas de Lectura. Foto: Jaime Navarro

A muy temprana edad Fernanda Canales empezó a desarrollar su imaginación y a enfocar su creatividad hasta que se adentró en el diseño, reinterpretando su entorno: “Cuando cumplí 6 años, mis padres me dijeron que mis hermanas y yo dejaríamos de compartir la misma habitación y que podíamos hacer nuestro espacio como quisiéramos. Pasé meses diseñando el lugar solo para descubrir que se referían exclusivamente a lo que podía pasar dentro de una habitación ya construida, y no al diseño de varios pisos, toboganes, escaleras, pisos de colchón y árboles que entraban en la habitación que había previsto”.

“Los proyectos de vivienda son una oportunidad para replantear la relación entre lo privado y lo público, lo que es de uno y lo que es de todos.”

 

Salas de Lectura. Foto: Jaime Navarro

Ya de pequeña aprendió a analizar —y por tanto a apreciar— la arquitectura a su alrededor, aquella donde jugaba e incluso llegaba a imaginar: “No fui consciente de que fueran hechos por algún arquitecto relevante sino hasta que empecé a estudiar la carrera. Por ejemplo, la clínica de salud a la que asistía era de Pedro Ramírez Vázquez; la iglesia, de Enrique de la Mora; una fábrica cercana, de Félix Candela… nunca olvidaré el tiempo que pasé jugando en los jardines de la Casa Ortega de Luis Barragán. Mi interés en el estudio y la investigación de la arquitectura mexicana parte de ese deseo de conocer las increíbles obras que rodean nuestras vidas de forma anónima. Mi libro 100 x 100 arquitectos del siglo XX en México es un poco ese registro”.

Cuando pensaba a qué se dedicaría de grande solo tenía una profesión en mente: arquitectura. “Nunca hubo otra opción en mi cabeza. Me sentía culpable de haber elegido una carrera basada en el gusto por las herramientas de trabajo: rapidógrafos, lápices, tinta, grafito, papeles, objetos de medición… no sé qué hubiera pasado si me hubiera tocado estudiar en la era digitalizada actual. Lo que me gustaba era trabajar con las manos”.

Casa Maruma. Foto: Sandra Pereznieto

Como arquitecta vio la necesidad de buscar su propio estilo, ya que sus primeros años ejerciendo la profesión le fueron muy frustrantes. “No me identificaba con las obras que salían en las publicaciones y eran la referencia obligada: Calatrava, el movimiento deconstructivista, el final del posmodernismo…”.

“La práctica arquitectónica está ligada tanto a la producción de espacios físicos como a la investigación y la reflexión teórica.”

 

Casa Soma. Foto: Rafael Gamo

Ahora es maestra por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona y doctora en Arquitectura por la Universidad Politécnica de Madrid, sin embargo, no hay día que no aprenda algo nuevo: “Me acostumbré a que la práctica arquitectónica esté ligada tanto a la producción de espacios físicos como a la investigación y la reflexión teórica”. Cada obra de Fernanda es un homenaje “al paisaje y a la historia local. Busco pasar cada vez más tiempo en la obra durante el proceso y en el lugar antes de dar inicio”. Su trabajo forma parte de la ciudad: “Los proyectos de vivienda que he realizado son una oportunidad para replantear la relación entre lo privado y lo público, lo que es de uno y lo que es de todos. ‘Las consecuencias del espacio privado en las ciudades’ es el tema de investigación en el que he trabajado desde que obtuve la beca del Sistema Nacional de Creadores de Arte”.

De México, el principal problema que Fernanda percibe son los muros internos que van deshumanizando las urbes: “Debemos entender que la ciudad no se hace de la suma de proyectos aislados”.

Entrevista: Ulises Jiménez Ruvalcaba

Imágenes: cortesía de ©Fernanda Canales

Retrato: Alejandra Carbajal

 

 

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