Museo Franz Mayer

Madame Rostan llega al Museo Franz Mayer

A bordo del Mexique en 1929 llega a México Marguerite Rostan. De tan solo veintidós años, estaría próxima a ser querida y respetada por la más alta esfera de la moda mexicana y ser hasta hoy un referente de eclecticismo y sofisticación. Actualmente en el Museo Franz Mayer se expone “Entre la moda y la tradición. Colección Madame Rostan” hasta el 20 de octubre de 2019.

 

Rostan - Museo Franz Mayer

 

En su labor de más de cincuenta años al Palacio de Hierro, Madame Rostan fue la única autorizada por la casa Christian Dior para replicar sus modelos cuando la departamental se volvió su licenciataria, asesorando y vistiendo a damas como Josefina Ortiz de Ortiz Rubio y  Soledad Orozco de Ávila Camacho.

 

Museo Franz Mayer

 

Además de ser hasta los años ochenta la cabeza del departamento de modas, había comenzado desde su llegada una colección personal. Alrededor de 140 trajes completos, joyería, accesorios y textiles tradicionales mexicanos. Apasionada de la cultura oaxaqueña, consideraba que el uso de prendas como el huipil o el rebozo debían ser prendas universales de la moda mexicana, tan necesarias como el sari en India. Todo esto le inspiró fundar  y dirigir en el Palacio de Hierro Durango el Departamento de Artesanías.

 

Museo Franz Mayer

 

La mujer envuelta en Dior y huipil

Poco después de su fallecimiento en 2006, esta fascinante colección fue donada al museo de arte y diseño del Museo Franz Mayer. Hoy nos abre sus puertas hacia una atmósfera de exploración textil, sofisticación y amor por nuestras tradiciones.

 

 

La exposición, Entre la moda y la tradición. Colección Madame Rostan está a cargo de Ana Elena Mallet, curadora mexicana especializada en diseño contemporáneo, y de Marta Turok, antropóloga experta en textiles mexicanos. El público es bienvenido desde el 21 de junio del presente año hasta el 20 de octubre, martes a domingo de 10 a 17 y fines de semana en horario especial de verano de 10 a 18 horas en el Museo Franz Mayer.

 

 

Texto: Selene Flores

Imágenes: cortesía del Museo Franz Mayer

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Dolores Garnica